viernes 2 de marzo de 2012

Ser de izquierda. Editorial El Popular-Uruguay.



Se cumplen 7 años de gobierno nacional del Frente Amplio y a la vez dos del segundo. Este aniversario encuentra al Frente Amplio ante el desafío de fortalecer su presencia como fuerza política, consolidar lo conquistado y profundizar el camino de cambios en el Uruguay.
Hay muchas maneras de pararse ante estos dos hechos. Desde EL POPULAR elegimos hacerlo como lo hemos hecho siempre, evaluar tanto la gestión de gobierno como a la fuerza política a la luz del enfrentamiento de dos proyectos de país: el de la izquierda y el bloque social de los cambios y el de la derecha y las clases dominantes.
Los caminos para el análisis pueden ser múltiples, pero evaluar a un gobierno de izquierda y a una fuerza de izquierda omitiendo, o quitándole centralidad, a la disputa política e ideológica con la derecha, desde nuestro punto de vista conduce indefectiblemente a equivocar el balance y también, como consecuencia inevitable, las prioridades de las tareas pendientes.
No se trata de caer en un planteo maniqueo de blanco o negro o negarse a mirar las complejidades de la realidad, eso sería miopía política y enajenación de la sociedad real y por lo tanto mutilaría las potencialidades del cambio. Se trata simplemente de colocar los ejes donde deben estar y, para usar la jerga futbolística tan cara a los uruguayos, no cobrar al grito.
¿Hay avances?
Parados en esa definición básica, y por otra parte histórica de la izquierda y del Frente Amplio, decimos sin sombra de duda que los dos gobiernos de izquierda, tanto el encabezado por Tabaré Vázquez, como el que ahora encabeza José Mujica, han generado cambios importantes en el Uruguay y en la vida de los uruguayos. El Uruguay ha cambiado y lo ha hecho para mejor en cuestiones básicas para la vida de la gente y también en el sentido de las transformaciones estructurales que el Frente Amplio desde su fundación ha proclamado y por las que ha luchado.
Esta afirmación es válida para la trayectoria larga de los gobiernos del Frente Amplio, es decir los siete años de gestión, con la recuperación y el mantenimiento del crecimiento económico, la disminución de la pobreza y la indigencia, la baja del desempleo, la recuperación del salario, la ampliación de derechos para los trabajadores y la ciudadanía en general, la reforma de la Salud, la reforma tributaria, la prioridad social para el presupuesto y los avances en memoria, verdad y justicia, por realizar una breve enumeración que podría ser mucho más amplia.
También lo es, si se hace la evaluación corta, es decir el último año, el 2011. En medio de la crisis internacional del capitalismo más grave de la historia Uruguay mantuvo el crecimiento económico, siguió reduciendo el desempleo, mantuvo la recuperación salarial y lo hizo a contrapelo de las recetas de la derecha. En julio del año pasado, el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, desde las páginas de EL POPULAR salió al cruce de los reclamos de la derecha y anunció que a diferencia de Europa y EEUU en Uruguay no habría ajuste y no se cargaría el peso de la crisis sobre las espaldas de los más pobres y de los trabajadores. Se produjeron avances en un aspecto central como la pelea por la redistribución de la riqueza. ¿Tímidos e insuficientes aún?, es cierto, pero avances al fin. En primer lugar se puso el tema en discusión contra la resistencia feroz de la derecha política, mediática y empresarial, superando incluso la resistencia de algunos compañeros de la izquierda.
En ese sentido sumaron la decisión de exonerar del IVA a los beneficiarios de los programas sociales, elevar el salario mínimo, introducir cambios positivos en la Ley de Inversiones luego de una consulta pública y también el Impuesto a la Concentración de la Tierra.
También fue un año de avance, en medio de contradicciones y de intensa polémica, en el terreno de la verdad y la justicia. Se ha dado cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de DDHH, se dejó sin efectos jurídicos a la Ley de Caducidad, terminando con 25 años de oprobio, avanzan las causas judiciales, siguen las condenas, prosiguen las investigaciones y se encontró a otro desaparecido: Julio Castro.
La disputa contra la derecha y el protagonismo popular
Este análisis es justo pero incompleto si no se le agregan dos elementos más. El primero, todos estos avances se hicieron enfrentando la oposición cerrada y cerril de la derecha, que habló, operó y votó en contra de todas y cada una de estas medidas del gobierno del Frente Amplio.
El segundo, nada se logró solamente con la acción del gobierno, para estos avances fue decisiva la acción política del Frente Amplio y la movilización y el protagonismo del pueblo organizado; en particular de los trabajadores.
El 2011 fue el año de la huelga metalúrgica de 25 días, de las movilizaciones multitudinarias del SUNCA, de la lucha de las trabajadoras domésticas, de la vestimenta, de los supermercados y los gastronómicos, arrancando conquistas. Fue el año en que decenas de miles de trabajadoras y trabajadores votaron y eligieron sus direcciones fortaleciendo la democracia sindical y del país todo. Fue el año de las elecciones universitarias con un triunfo de la FEUU contra una ofensiva millonaria de la derecha. Fue al año del triunfo del PIT-CNT y la ONAJPU contra las listas de la derecha en las elecciones del BPS, recogiendo casi 500 mil votos en conjunto. Fue el año del Congreso del PIT-CNT con la representación de 200 mil trabajadores, su plataforma programática y su defensa de la unidad.
También fue el año del 20 de mayo más grande de todos, luego del revolcón del fracaso en el Parlamento, el de la explosión de las denuncias, el de la reafirmación de la lucha por la verdad y la justicia.
No vale omitir estos datos del análisis, no vale hacer como que no existieron y reducir todo a una polémica interna, que por supuesto existe y no debe ocultarse, pero no es el centro ni se explica y menos se resuelve al margen de estos elementos centrales.
Ser de izquierda
Asumir los avances y valorarlos es parte de una lectura correcta de la realidad y también de la construcción del estado de ánimo y de la perspectiva colectiva. No incorporar en su justa dimensión los logros, solo conduce a la frustración y nos separa de la gente, que claramente los percibe. El extremo opuesto, no ver todo lo que falta, no señalar las dificultades, conduce a la parálisis y la desmovilización.
Es desde esta perspectiva, que con lealtad, franqueza y espíritu unitario, valoramos la importancia de las elecciones internas del 27 de mayo en el Frente Amplio. Lo central es que sea una reafirmación del Frente Amplio como fuerza de cambio en contraposición a la derecha. Lo central es que sean un instrumento de movilización y participación. Lo central es que acumulen hacia el bloque político y social de los cambios.
Ante los cantos de sirena de la derecha que advierten al Frente Amplio que para seguir ganando tiene que ser lo menos de izquierda posible levantamos nuestra pluma y nuestro compromiso militante. Para que el Frente Amplio consolide los avances logrados hay que profundizar los cambios, hay que confrontar con la derecha, hay que estirar cada día, con responsabilidad pero sin miedo, el límite de lo posible.
Valorando lo logrado y luchando por más. No olvidando que tenemos enfrente. Dialogando y buscando acuerdos, sí; pero defendiendo el programa y el rumbo del cambio. Con gestión, con buen gobierno, pero también con movilización y participación. La receta no tiene misterios: Más Frente Amplio, más movilización, más izquierda.

jueves 1 de marzo de 2012

Europa: las finanzas suplantan a la política. Por Roberto Savio.

Como pasajeros de una nave en medio de una tormenta, bancos y gobiernos europeos se apoyan mutuamente en inestable equilibrio. La tormenta es financiera y a esta altura de la crisis los roles se han invertido: ahora los gobiernos piden ayuda a los bancos.| ROBERTO SAVIO.*

La enorme inyección de dinero que el Banco Central Europeo (BCE) le está dando a los bancos en condiciones favorables sin precedentes, ha servido para comprar buena parte de los títulos de la devaluada deuda pública de muchos países europeos, y afianzar el tambaleante carro de la eurozona. Después de tres años, tendrán que devolver estos préstamos.

Entretanto, los bancos que estaban en peligro podrán esconder sus problemas estructurales por un trienio, pero después los gobiernos tendrán que renovar el apoyo, porque no dejarán quebrar los bancos..

Asistimos a un desarrollo muy interesante. Antes de la crisis el sector financiero había asumido el control de la economía “real”, es decir, la producción de bienes y servicios. El flujo de capitales especulativos ascendía a cuatro billones de dólares diarios, contra menos de mil millones de dólares del sector productivo. Y pese a su monstruosa dimensión, la finanza especulativa es el único sector que no está sujeto a un organismo regulador, a diferencia del comercio, el trabajo, el turismo, los transportes y los demás ámbitos de la economía real.

Por ello, cuando estalló la crisis del 2008, se reclamó universalmente una revisión profunda del sistema financiero: la interdicción de la especulación financiera de alto riesgo —una de las causas de la crisis— y una reforma para que no existan “bancos demasiado grandes para quebrar” y el Estado tenga que salvarlos con la plata de los ciudadanos.

De esto ya ni se habla y ni siquiera se pone en marcha un impuesto simbólico (la Tobin Tax) sobre las transacciones financieras.

No sólo no se reformó el sistema sino que los financieros tomaron el control de la política. Primero, intervinieron para salvar una Unión Europea en quiebra. En poco tiempo, ex funcionarios del banco estadounidense Goldman Sachs asumieron las riendas de la BCE, de los gobiernos de Grecia e Italia, y cargos centrales en España, Francia, Hungría y Lituania. .

El nuevo Presidente de la BCE, Draghi, modificó la política de su antecesor Trichet, otorgando un crédito ilimitado a los bancos que, en cambio, han auxiliado a los gobiernos en crisis comprando tïtulos de su deuda, aunque en el caso griego la obstinación alemana ha impedido una solución rápida. Pero en Italia los intereses sobre su deuda, han caído a menos de la mitad,

Sucesivamente se ha sometido manu militari a los países a riesgo a un severo ajuste fiscal, como si el déficit presupuestario fuese el único problema. Nada importan el déficit social ni el déficit de confianza ciudadana. La prioridad es conquistar es la confianza de los mercados mediante los cortes presupuestarios.

En consecuencia, los gobiernos dependen de la opinión de los mercados, no de los ciudadanos, y aún menos de los partidos, considerados causantes de la crisis o incapaces de enfrentarla.

El resultado es un sinfín de felicitaciones cruzadas entre ministros y banqueros (FMI y Banco Mundial incluidos) porque, según ellos, están superando la crisis. El premier italiano Monti, en pocos días ha hecho de su credibilidad ante Wall Street la base de su legitimidad.

En efecto, hoy la política es legitimada por los mercados, o sea que los” técnicos ” en el gobierno reciben el visto bueno de sus ex colegas financieros. Y es esto lo que decide si un gobierno puede escapar a la guillotina. Y en la Unión Europea, cada día más desunida, se anudan y se desatan alianzas.

El cuarteto Monti-Rajoy-Cameron-Rutte se concierta para balancear el dúo Merkel-Sarkozy… lo que no impide que Cameron, Rajoy y Merkel manifiesten que prefieren Sarkozy a su rival socialista Hollande.

Mientras tanto, el desempleo, especialmente el juvenil aumenta, y se cercenan todos los derechos del trabajador, desde la pensión a la edad de retiro. Pagan los ciudadanos, no las finanzas y con la progresiva disminución de la recaudación fiscal, el circulo vicioso se agrava sin inmutar a los técnicos en función de gobierno cuya política consiste, sencillamente, en seguir cortando hasta alcanzar la paridad presupuestaria.

Se agrava así la deslegitimación de la política y nos encaminamos hacia una fórmula de democracia restringida a un sector muy minoritario.

Y ahora que en Italia el gobierno Monti, con gran ejemplo cívico, ha publicado los ingresos que obtuvieron sus ministros antes de entrar al gobierno, podríamos preguntarnos si estamos regresando a la democracia censataria, el antiguo sistema que concedía el voto a partir de cierto nivel económico. La ministra de justicia ha declarado ingresos por siete millones de euros en 2010, el vicepremier ministro 2,5 millones, mientras Monti ha ganado 1,5 millones y tiene 10 millones en el banco.

En esta suerte de saludable “destape”, que sería el “lado bueno” de la transición en curso, se viene a descubrir que el sueldo del jefe de la policía asciende a 621.253 euros. Parece que está sustituyendo a los políticos de profesión una casta de superburócratas tan bien pagados que con sus nuevos salarios gubernamentales pierden una gruesa porción de sus ingresos precedentes.

* Fundador y presidente emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS) y editor de Other News (www.other-news.info/noticias), donde se publicó originalmente.

Correa frente a la dictadura mediática. Por Angel Guerra.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa otorgó el perdón y solicitó la remisión de la condena impuesta en tribunales por el delito de injuria al diario oligárquico El Universo, sus dueños y al editor de opinión. Ello seguramente no podrá fin a los desmelenados ataques que le prodigan los pulpos mediáticos pero su batalla por la verdad y la democracia informativa deja un saldo político muy positivo en la conciencia de los ecuatorianos y de los latinoamericanos en general.

Como también, el precedente del fallo judicial contra uno de los dos periódicos más poderosos del país, perteneciente, se supo por la declaración de los propios dueños, a una empresa ecuatoriano-estadunidense registrada nada menos que en Gran Caimán, célebre lavadero de dinero y refugio de evasores fiscales. Salvo por los países de América Latina cuyos gobiernos procuran democratizar la comunicación, en casi todas partes las corporaciones mediáticas se han encargado de quitarle dientes a la normatividad existente en la materia y con toda impunidad ni así cumplen con ella.

Correa se querelló por infamia contra el citado rotativo de Guayaquil -autor de innumerables calumnias contra su gobierno, especialmente después del intento de golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010- debido a la publicación, a principio de 2011, de un artículo de su editor de opinión en el cual lo acusaba de “criminal de lesa humanidad” y de haber ordenado aquel día “fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”.

Como se pudo apreciar en vivo y en directo por la tele fueron los golpistas quienes lanzaron una lluvia de balas desde el centro de salud contra los uniformados que iban al rescate del presidente, hecho prisionero por aquellos. De modo que Correa ganó el juicio en dos instancias y finalmente en la Corte Nacional de Justicia, que ratificó la condena de tres años de prisión para los tres dueños del diario y el articulista y el pago de una indemnización de 40 millones de dólares al injuriado.

Contrariamente a las calumnias de la cofradía desinformativa, los jueces ecuatorianos sí son independientes, integrantes del nuevo poder judicial a donde se llega por concurso de méritos y no como anteriormente por influencias o linaje. Correa y sus partidarios consiguieron dos grandes victorias estratégicas frente al barraje de desinformación y calumnias de los monopolios mediáticos de América del norte y del sur y varios europeos. Una, demostrar fehacientemente ante el país que El Universo mintió en sus páginas antes y durante el juicio y evidenciar los subterfugios, amenazas y chicanas legales de sus abogados. Dos, desmontar el fariseísmo de quienes alegan defender la libertad de prensa y lo que realmente defienden es la libertad de sus empresas para hacer negocios y manipular a la opinión pública en lugar de brindar un servicio público como establece la nueva Constitución. Encima, la alta popularidad de Correa siguió subiendo durante el proceso hasta sobrepasar el 80 por ciento mientras decrecía la credibilidad de los grandes medios.

El presidente siempre dijo que El Universo podía zanjar el asunto simplemente con reconocer públicamente su falta a la ética periodística y ofrecerle una disculpa y, que en caso de haber una indemnización la donaría al proyecto ecológico Yasuní-ITT. Pero a los demandados y a sus aliados del Departamento de Estado, la Sociedad Interamericana de Prensa y los conglomerados mediáticos internacionales lo que les interesaba era que continuara el pleito y el torrente de calumnias contra el gobierno de la Revolución Ciudadana. Doblarle el brazo al presidente y dejar claro que los “medios” son intocables.

Este gobierno ha disgustado mucho a esos poderes, pues como ninguno otro en Ecuador, ha trabajado incansablemente por la igualdad, la justicia social, la reivindicación de los derechos de los pueblos indios y los pobres. Además, y ya esto es intolerable para la mafia mediática, realizado esfuerzos por democratizar la comunicación, oponiéndose a que los dueños del capital financiero lo sean también de medios. Así que ha entregado más frecuencias de radio y televisión que ninguno anterior, entre ellas 14 a radios comunitarias, de las que asignó 13 a nacionalidades indígenas. Por si fuera poco, ha presentado al Legislativo un proyecto de ley que reservaría gran parte del espacio mediático para medios públicos y comunitarios, impidiendo a la vez los monopolios.

miércoles 29 de febrero de 2012

Cambia, ¿todo cambia?, ¿nada cambia?. Por Aram Aharonian.

Cambia, todo cambia. El grave problema para quienes comandan la comunicación del oficialismo venezolano es que el escenario no es el mismo. Hoy todos esperan ansiosos el resultado de la segunda operación del presidente Hugo Chávez, mientras la oposición cuenta con un líder que tiene detrás de él un aparato político y estratégico, y va armando su maquinaria electoral. Las encuestas muestran aún a Chávez con gran diferencia sobre su rival, pero…
Volvieron las especulaciones, sobre la enfermedad, sobre el futuro del bolivarianismo en las elecciones presidenciales del 7 de octubre, sobre la sucesión. Una campaña nacional e internacional, donde los medios son otra vez los que preparan el camino y el imaginario colectivo y especulan sobre los “expertos” extranjeros que “lulificarán” la imagen de ambos candidatos.
Nuevamente quedó en evidencia que la institucionalidad chavista sigue siendo refractaria a la crítica y sorprendió que la política comunicacional del gobierno se haya centrado en un supuesto fraude (en el número de votantes) en los comicios internos de la oposición. El único que quedó mal parado fue el Consejo Nacional Electoral.
Los artífices de la comunicación en el gobierno bolivariano prefieren negar los datos de la realidad que preparar al pueblo para enfrentarlos. Olvidan que las encuestas son parte de la manipulación, en las que los pobres han demostrado tradicionalmente, en Venezuela, que no tienen el hábito de decir lo que piensan. Una elección presidencial no se decide en las encuestas ni en los programas de televisión oficial, y mucho menos en las declaraciones de los dirigentes oficialistas.
La oposición, que apuesta su triunfo a la salud del Presidente, no se puede dar el lujo de dilapidar un solo voto ya que la fuerza y el carisma de Chávez son un handicap en sus metas. Por eso el 12 de febrero armaron una escenografía de un acto de ribetes plebiscitarios con rasgos apoteóticos de referendo (al decir de Marcos Roitman). Y por ello, ha retomado la iniciativa, marcando una agenda propia y no –como hacía hasta hace poco- limitarse a ser reactivo a los dichos y hechos de Chávez.
Cabe recordar que en las elecciones internas podía votar cualquiera de los 17 millones 875 mil ciudadanos inscritos en el registro electoral. En realidad, los votantes fueron menos del 20% del padrón.
Atrás quedaron los partidos tradicionales y su mítico poder de convocatoria; en el camino quedó el gobernador de Zulia, Pablo Pérez, con apoyo de socialdemócratas y socialcristianos. Ganador fue la derecha (aunque en Venezuela casi todos rehuyen decir que son de derecha) y el partido mediático.
Sumemos también el triunfo de la tan denodada democracia venezolana y de la institucionalidad que significa la labor del Consejo Nacional Electoral y las Fuerzas Armadas, garantes del proceso interno opositor.
Todo cambia. Hay sectores de la oposición que saben que es diferente vencer a un Chávez enfermo, con dificultades y debilidad física para asumir la campaña a plenitud, o derrotar a un Chávez sano, fuerte, gobernando, arengando permanentemente al pueblo, yendo y viniendo a lo largo y ancho de la geografía venezolana.
Lo peor que les puede pasar es que un Chávez enfermo o convaleciente los derrote por enésima vez. Por eso, Capriles Radonsky, fue claro al decir que al Presidente le desea “larga vida, porque quiero que vea con sus propios ojos los cambios que vendrán”. La oposición sabe que no puede vencer al Chávez-mito –que ella misma ayudó a crear- y precisa demostrar que, como un hombre normal, es derrotable.
Dentro de la especulación sobre las estrategias de campaña, diarios brasileños hablan del publicista Joao Santana, quien asesorara a Lula da Silva y Dilma Rousseff, con la difícil tarea de lograr que Chávez elimine de su vocabulario el lenguaje descalificador y construir una imagen conciliadora, semejante a la del expresidente brasileño. Difícil de creer, sobre todo porque el mandatario siempre le vino bien la polarización y la confrontación.
Santana, vinculado al Partido de los Trajadores, manejó las campañas presidenciales del salvadoreño Mauricio Funes y del peruano Ollanta Humala.
Lo que sorprende es que el candidato opositor, Capriles Radonsky, en reiteradas oportunidades habló de su admiración por Lula, quizá asesorado por otro publicista brasileño, Renato Pereira, jefe de estrategia de la empresa Prole, en la búsqueda por seducir a los ni-ni, que según los encuestadores puede alcanzar a un 30 por ciento del electorado.
La campaña opositora
Hay algo que sorprende en esta inusual campaña electoral –ya hacia las presidenciales del 7 de octubre- y es, de parte del sector ganancioso de la oposición, imitación de los códigos chavistas: la simbología, las ideas-fuerza y hasta ciertas consignas. Claro, la copia es simbólica, porque en el fondo –y en el frente- sus ideas son el neoliberalismo, aun sabiendo que está en crisis –por no decir derrotado- en la mayor parte del mundo.
Necesita la oposición del voto chavista (aunque lo disfracen de ni-ni) para poder soñar con una victoria. Hablan de poder popular, porque saben que es algo que ha entrado en el imaginario venezolano. Hay que convencer a los chavistas, o al menos convencerlos de que no voten (que es una forma de restarle votos).
La estrategia de Capriles Radonsky no pareciera ser ganar votos chavistas, sino tratar de que el bolivarianismo los pierda.
Parece que se cambiaron los roles: Capriles Radonsky está decidido a no confrontar y el presidente Chávez ha empezado a hacerlo. Capriles imita al Chávez de 1998, mientras que el mandatario sigue con la misma línea confrontacional que le ha dado tan buenos resultados desde el 2002 hasta ahora.
Hábilmente, Capriles habla de paz y dice representar el futuro y hasta es capaz de hablar de la Sexta República para diferenciarse del chavismo y de la Cuarta República de adecos y copeyanos.
Y para sorpresa del oficialismo, esta opción hasta defiende la Constitución de 1999, comparte algunos planes sociales del gobierno y trata de ser creíble cuando presenta planes alternativos de gobierno.
Obviamente, dentro del trabajo de los estrategas de Capriles Radonsky está el de esconder su antigua militancia en la secta Tradición, Familia y Propiedad (TFP), negar su actuación durante el golpe de abril de 2011, cuando lideró el grupo que intentó copar la embajada de Cuba, disfrazarlos de progresistas y seguidor de Lula “el conciliador” .
La idea parece ser la de transformar la elección de Venezuela en una disputa ideológica de todo el continente, para poner freno a los cambios sociales de la última década. Para ello cuentas con el arsenal de los medios cartelizados venezolanos y latinoamericanos, amén del apoyo incondicional de la prensa hegemónica trasnacional.
Hay varios miedos de clase media que van a ser explotados en lo que resta de la campaña, por ejemplo el temor a perder la propiedad. Aun cuando la mayoría no se sea propietaria de nada: funcionó en del referendo de la reforma constitucional (2007), y los estrategas mudistas suponen que puede funcionar aún a estas alturas.
Por el otro lado puede ser que juegue otro temor, el miedo de perder todos los beneficios sociales que se han logrado en los últimos años bolivarianos, habida cuenta de que el programa opositor es netamente privatizador e implica un retiro del Estado de la economía en general. Significa un desmontaje de todo el aparato jurídico que sostiene a la estatal petrolera Pdvsa, lo que traerá aparejado el desabastecimiento y la disparada de todos los precios de los servicios básicos como el, agua, la electricidad, etc, etc
Pero también existe un temor a que la paz social sea amenazada por una arremetida fuerte contra el chavismo.
Fin del triunfalismo
Lo sucedido con las elecciones internas de la oposición, señala Javier Biadeau, permite desechar las ilusiones triunfalistas, pasar a un análisis riguroso y descarnado de la situación de la correlación de fuerzas electorales y políticas entre el campo bolivariano y el campo opositor.
Sin este análisis, añade, no hay mapa para la lucha, para la estrategia y la táctica que apunten a la recuperación y reagrupamiento urgente de las fuerzas del proceso popular constituyente y de la revolución bolivariana que se activo en 1998 (no del “chavismo oficial y burocrático” que se enquistó luego del triunfo electoral del año 2006), y cuya promesa aún desdibujada sigue siendo el Gran Polo Patriótico (GPP).
Mercedes Chacín señala que desde el chavismo hubo poca preparación, poco estudio ; se creyó, contagiado del mismo síndrome de disociación psicológica que afecta a los opositores, que por una cuestión divina, casi metafísica, los 5 millones y pico de personas que votaron por la oposición en las parlamentarias, se convertirían en un millón. ¿De dónde salió esa convicción?
Hoy nadie duda de la seriedad de la enfermedad presidencial y por ello queda desestimada la posibililidad que se trate de un manejo comunicacional para “enervar pasiones y aglutinar la gente alrededor de la misión lástima”. Lo que llama la atención es que para poder tener un acercamiento a lo que realmente está pasando, un venezolano tipo debe escuchar lo que dice la oposición, porque la credibilidad de los voceros oficiales (Diosdado Cabello, Andrés Izarra) quedaron en el piso.
Cuidar su salud es la única vía para lograr su recuperación. Y últimamente –coinciden los analistas- a Chávez se lo vio excedido en sus actividades institucionales y partidistas, en su quehacer diario, como si nada hubiese pasado.
Desde las filas chavistas se hace un llamado urgente a retomar la discusión sobre lo imprescindible del liderazgo de Hugo Chávez, y el error que esto representa para el socialismo bolivariano, habida cuenta que un proceso socialista no puede depender permanentemente de un hombre, si realmente queremos hablar de un proyecto a media y largo plazo.
Lo cierto es que cada vez que el Presidente presenta algún inconveniente de salud, la revolución tambalea porque siente la posibilidad de quedarse huérfana, y para un proyecto revolucionario eso es un fatal error, señala Reinaldo Iturriza.
Para los habituales especuladores políticos, endógenos y exógenos, la reaparición del cáncer plantea dos interrogantes: Quién se quedará con el poder del proyecto chavista –donde la Fuerza Armada aparece como el fiel de la balanza- y quien llenará el vacío estratégico en el pensamiento y praxis política que dejaría la probable incapacitación de Chávez.
Chávez, el informador, y el vacío de poder
El gobierno se prepara para afrontar cualquier adversidad, lo que incluye un "grupo comando" que responderá ante eventualidades (y tratará de evitar filtraciones sobre la salud presidencial), el que estará a cargo de la ministra de la Secretaría de la Presidencia, Erika Farías.
Mientras, el nombramiento del comando (electoral) Batalla de Carabobo evidencia que no dejará que la oposición avance mientras Chávez esté fuera de combate. La responsabilidad recayó en el alcalde caraqueño Jorge Rodríguez que, por su experiencia como presidente del Consejo Nacional Electoral será clave para montar la estructura electoral para el 7 de octubre.
Mientras sectores de la oposición –quizá tratando de crear riñas internas en el PSUV- insisten ante el Tribunal Supremo de Justicia para que se integre una junta médica que evalúe el estado de salud del Presidente y determine si está en facultades para gobernar, intentando adelantar las elecciones en 90 días, Chávez no delegó el mando, negando cualquier tesis de vacío de poder.
En la línea constitucional de sucesión están el vicepresidente Elías Jaua y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, aunque en el listado de los especuladores figuran Adán Chávez (hermano mayor del mandatario), el aún canciller Nicolás Maduro, el ministro de Energía Rafael Ramírez, el contralmirante retirado Orlando Maniglia y la misma hija del presidente, María Gabriela Chávez.
“Desmiento que tenga metástasis o que ya me esté muriendo”, dijo el líder venezolano, al anunciar que debía ser operado nuevamente en la Habana, con los mismos médicos que lo habían operado en julio pasado y luego tratado con quimioterapia, desechando la invitación de Dilma Rousseff y Lula da Silva para ser tratado en el Hospital Sirio Libanés de Sao Paulo, donde fueron atendidos ambos y el presidente paraguayo Fernando Lugo.
El propio Chávez informó que en las próximas semanas no se le volvería a ver con el mismo ritmo, porque además no se sabe si la lesión va a ser cancerígena, lo que considera probable por haber aparecido en el mismo lugar del tumor anterior y en ese caso necesitaría otra vez radioterapia.
Tras informar –en un programa de la televisión oficial- las principales orientaciones y los elementos centrales para la campaña (poner en marcha el segundo Plan Socialista de la Nación, atender el desarrollo de la ALBA, continuar con la organización política del PSUV y el GPP), e hizo un llamado de alerta, frente a una oposición que siempre tiene una agenda oculta, planes conspirativos, sin escrúpulos y que no desperdiciará oportunidad para generar violencia. Dejó a todos movilizados.
El escenario no es el mismo de hace apenas tres semanas. En Venezuela, cambia, todo cambia. ¿O nada cambia?
- Aram Aharonian es periodista y docente uruguayo-venezolano, director de la revista Question, fundador de Telesur, director del Observatorio Latinoamericano en Comunicación y Democracia (ULAC).

Todos somos griegos. Por John Holloway.

Atenas en llamas. Llamas de rabia. ¡Qué horror! ¡Qué gusto!

No me gusta la violencia. No creo que se gane mucho quemando bancos y rompiendo vitrinas. Sin embargo, siento un gran placer cuando veo la reacción en Atenas y las otras ciudades de Grecia ante la aceptación por el parlamento griego de las medidas impuestas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Si no se hubiera dado una explosión de rabia, me habría sentido a la deriva en un mar de depresión.

El gusto es el gusto de ver al gusano tantas veces pisado voltearse a rugir. El gusto de ver a aquellos que han sido abofeteados mil veces devolver el golpe. ¿Cómo podemos pedir a la gente que acepte dócilmente los recortes feroces en su nivel de vida que implican las medidas de austeridad? ¿Queremos que expresen su acuerdo cuando se elimina el potencial creativo de tanta gente joven, atrapando sus talentos en una vida de desempleo? Todo eso solamente para que los bancos tengan su ganancia, para hacer a los ricos más ricos. Todo eso para mantener un sistema capitalista que pasó desde hace mucho su fecha de caducidad y que ahora ofrece nada más destrucción al mundo. Si los griegos aceptaban mansamente estas medidas, sería multiplicar depresión por depresión, la depresión de un sistema fracasado multiplicada por la depresión de la dignidad perdida.

La violencia de la reacción en Grecia es un grito que se lanza al mundo. ¿Cuánto tiempo nos vamos a quedar sentados viendo al mundo desgarrado por esos bárbaros, los ricos, los bancos? ¿Cuánto tiempo nos vamos a quedar parados observando la intensificación de las injusticias, la destrucción de lo que queda de los servicios de bienestar, la reducción de la educación a un aprendizaje acrítico y sin sentido, la privatización de las aguas del mundo, la eliminación de las comunidades y el desgarramiento de la tierra para el beneficio de las compañías mineras?

Este asalto que es tan agudo en Grecia se está llevando a cabo en el mundo entero. Por todos lados el dinero está subordinando la vida humana y no humana a su lógica, la lógica de la ganancia. Esto no es nuevo, pero la intensidad y la amplitud del ataque es nueva, y nueva también la conciencia generalizada de que la dinámica actual es la dinámica de la muerte, que es muy posible que todos estamos encaminados hacia el aniquilamiento de la vida humana en este planeta. Cuando los comentaristas eruditos explican los detalles de las últimas negociaciones sobre el futuro de la eurozona, olvidan mencionar que lo que se está negociando tan ligeramente es el futuro de la humanidad.

Todos somos griegos. Todos somos sujetos que vemos cómo nuestra subjetividad está siendo aplastada por la aplanadora de una historia determinada por el movimiento de los mercados de dinero. Millones de italianos se manifestaron una y otra vez contra Berlusconi, pero fueron los mercados de dinero los que lo derrumbaron. Lo mismo en Grecia: protesta tras protesta contra Papandreou, pero finalmente fueron los mercados de dinero los que lo despidieron. En ambos casos fueron leales y comprobados sirvientes del dinero que fueron designados para tomar el lugar de los políticos caídos, sin el más minimo simulacro de una consulta popular. Ésta no es siquiera una historia hecha por los ricos y poderosos, aunque de seguro se benefician de ella; es la historia hecha por una dinámica que nadie controla.

Las llamas en Atenas son llamas de rabia y nos alegran. Sin embargo, la rabia es peligrosa. Si se personaliza o si se voltea contra grupos particulares (los alemanes en este caso), se puede muy fácilmente convertir en algo puramente destructivo. No es una coincidencia que el primer líder de la clase política en protestar contra la última ola de medidas de austeridad en Grecia fue un líder del Laos, el partido de la extrema derecha. La rabia se puede tan fácilmente volver una rabia nacionalista, incluso fascista, una rabia que no aporta nada a la creación de un mundo mejor. Es importante entonces tener claro que nuestra rabia no es una rabia contra los alemanes, ni incluso contra Merkel o Sarkozy, o Calderón. Estos políticos son nada más los símbolos arrogantes y miserables del objeto real de nuestra rabia, el dominio del dinero, la subordinación de toda vida a la lógica de la ganancia.

Amor y rabia, rabia y amor. El amor ha sido un tema importante de las luchas que han redefinido el significado de la política en el último año (ver los artículos recientes de Luis Hernández Navarro, Ángel Luis Lara, entre otros). El amor ha sido un tema constante de los movimientos Ocupa, un sentimiento profundo incluso en el corazón de los choques violentos en muchas partes del mundo. Pero el amor camina de la mano con la rabia, la rabia de ¿cómo se atreven a robarnos la vida, cómo se atrevan tratarnos como objetos? La rabia de un mundo diferente creando su camino a empujones a través de la obscenidad del mundo que nos rodea. Tal vez.

Esta irrupción de un mundo distinto no es solamente cuestión de rabia, aunque la rabia es parte de ella. Necesariamente implica la construcción paciente de otra forma de hacer las cosas, la creación de diferentes formas de cohesión social y de apoyo mutuo. Detrás del espectáculo de los bancos en llamas se enuentra un proceso más profundo en Grecia, un movimiento más silencioso, de la gente que se niega a pagar el transporte público, los recibos de luz, las casetas en las autopistas, las deudas bancarias; un movimiento nacido de la necesidad y de la convicción de la gente organizando su vida de otra forma, creando comunidades de apoyo mutuo y cocinas populares, ocupando edificios y terrenos vacíos, creando jardines comunitarios, regresando al campo, dando la espalda a los políticos (que ya no se atreven a mostrarse en las calles) para crear formas de democracia directa para tomar decisiones sociales. Todavía insuficiente, todavía experimental, pero crucial. Detrás de las llamas espectaculares está la búsqueda y la creación de otra forma de vivir que determinará el futuro de Grecia y del mundo. Todos somos griegos.

" CRISIS EN GAZA " : NOAM CHOMSKY & ILAN PAPPÉ . Vídeo.

Gaza en crisis, Noam Chomsky e Ilan Pappé reflexionan sobre las distintas formas de violencia que, desde hace más de sesenta años, Israel emplea con los palestinos. Sus voces, de las más autorizadas, poseen registros distintos: en Chomsky, Israel/Palestina es un epítome de la visión imperial del capitalismo estadounidense; para Pappé, historiador israelí, es materia de estudio y de supervivencia moral. Según Chomsky, somos cándidos: siempre tendemos a "infravalorar la eficacia de la violencia", lo útil que es para el que la ejerce. Conforme a su análisis, el Estado de Israel se ha construido apostando una y otra vez por el expansionismo y la colonización frente a la seguridad. En los momentos decisivos (partición de 1947, guerra de 1967, invasión del Líbano en 1982, masacres de Gaza de 2008-2009) la brutalidad ha sido la estrategia israelí contra la "amenaza" de un acuerdo político. Los réditos de esta violencia han sido múltiples: confiscación imparable de territorios, limpieza étnica sostenida, política de hechos consumados, alienación de la ciudadanía israelí, militarización de la vida pública. Incluso en el plano de las relaciones internacionales Israel ha conseguido legalizar de facto su ejecutoria, gracias al apoyo de Estados Unidos. El libro, que va alternando capítulos de cada autor, no es precisamente monocorde. La apuesta ilusionada de Pappé por un Estado único, multiconfesional y multiétnico, de resonancias binacionales, que parta de la reparación histórica, moral y legal de la Nakba (la limpieza étnica de Palestina de 1948), no casa con el escepticismo general de Chomsky. Para Pappé, el problema no es sólo la negación de la Nakba histórica, sino su continua actualización, hoy manifiesta en la guetización de Cisjordania y en la mera idea del desplazamiento forzoso de los palestinos israelíes. Ante esta situación, Pappé se transforma en activista que explica y defiende los beneficios del boicot académico y económico a Israel. Chomsky, si acaso, confía en Gaza, en su historia de resistencia agónica, para que no se produzca el politicidio, el asesinato de Palestina como nación, que él, siguiendo al sociólogo israelí Baruch Kimmerling, pronostica.

Por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros. Ni una muerte más.

La retención de inmigrantes sin papeles, previsto en La Directiva de la Vergüenza y en la Ley de Extranjería y que tiene lugar en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), es una de las realidades que más tensiona hoy día los principios básicos del Estado de Derecho, al permitir la privación de libertad de quienes tan sólo han cometido una infracción administrativa: residir en nuestro país sin la requerida autorización.

La represión de los flujos migratorios y la criminalización de la inmigración irregular planteada desde una perspectiva policial se dota de fronteras físicas y tecnológicas fuertemente militarizadas; mecanismos de control y vigilancia: sistema de información de Schengen, patrullas costeras y aéreas, controles aeroportuarios y de medidas sancionadoras (procedimientos de expulsión y devolución). Punta de este iceberg represivo son las redadas sistemáticas e indiscriminadas sobre criterios raciales que extienden las fronteras y la persecución a las personas migrantes en cada barrio, parada de autobús o estación de metro para concluir con el confinamiento bajo los muros de estos centros de internamiento.

Las recientes muertes de la ciudadana congoleña Samba Martine en el CIE de Madrid y la del joven guineano Ibrahim Cissé en el CIE de Barcelona pone de manifiesto el lamentable estado en el que se encuentran los Centros de Interna­miento de Extranjeros. Esta situación, que podría haberse dado en cualquiera de los nueve centros existentes en el Estado Español, refuerza la denuncia que las asociaciones y movimientos abajo firmantes venimos haciendo hace años con respecto a las condiciones en las que se priva de libertad a ciudadanos los extranjeros allí confinados y la consecuente necesidad de cerrarlos.

Los CIE son espacios de opacidad, donde no se garantiza el respeto de los derechos de las personas extranjeras recluidas y donde las condiciones de habitabilidad y salubridad suelen ser muy deficientes, por lo que entidades y colectivos sociales, instituciones nacionales -como el Defensor del Pueblo o la Fiscalía General del Estado- y entidades internacionales, vienen criticando duramente las condiciones jurídicas y materiales de los CIE, lugares que han hecho acopio de denuncias concretas por casos de abusos y malos tratos.

Las personas internas, allí detenidas hasta 60 días denuncian constantemente, entre otras cosas, que no se cumplen las condiciones mínimas para una privación de libertad. Las personas, entidades y colectivos convocantes repudiamos que pueda privarse de libertad a las personas por el simple hecho de “no tener papeles” y hasta la erradicación definitiva de estas prácticas exigimos el fin de los abusos y tratos inhumanos y degradantes que vienen siendo reiteradamente denunciados.

A partir de nuestro trabajo conocemos la realidad de los CIE y ello nos da la legitimidad necesaria para denunciar la vulneración de Derechos y, en consecuencia, exigir el cierre de estos terribles centros, más propios de épocas pasadas que de un estado social y democrático de derecho.

Es por ello, que creemos que es obligación de la Justicia llegar hasta las últimas consecuencias en la investigación de la muerte de Samba Martine y de Ibrahim Cissé y depurar todas las respon­sabilidades, incluidas las penales, de aquellas personas y funcionarios/as que no hayan ga­rantizado la integridad y salud de las víctimas. De quedar impune estos hechos que avergüenzan a toda nuestra sociedad, estaremos condenados a contar el tiempo que falte para que una nue­va muerte inocente tras estos muros de la ver­güenza sacuda nuestras conciencias.

POR EL CIERRE DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS. NI UNA MUERTE MÁS.

Firmantes: ASAMBLEA SOCIAL 15M, ASOCIACIÓN CIRAS, ASOCIACIÓN SIN PAPELES DE MADRID, BRIGADAS VECINALES DE OBSERVACIÓN DE DERECHOS HUMANOS, CRISTIANOS DE BASE, COLECTIVO DE REFUGIADOS COLOMBIANOS EN ESPAÑA (COLREFE), COMISIÓN CIE DEL FERROCARRIL CLANDESTINO, COMUNIDAD INTERLAVAPIES, COORDINADORA DE BARRIOS, FEDERACIÓN ESTATAL DE ASOCIACIONES DE INMIGRANTES Y REFUGIADOS EN ESPAÑA (FERINE), FEDERACIÓN REGIONAL DE ASOCIACIONES DE VECINOS DE MADRID (FRAVM), IZQUIERDA ANTICAPITALISTA, MASTICABLE, ASOCIACION PUENTES NO MUROS, SOS RACISMO MADRID

  • Cuándo: Domingo 4 de marzo a las 12:30 de la mañana.
  • Dónde: Frente al Centro de Internamiento de Extranjeros.

    Avda. de los Poblados s/n. Madrid (Cercanías/Metro Aluche