viernes 10 de julio de 2009

Orientación correcta y voluntad férrea.

En un planeta que asiste a los resultados de la aplicación de la estrategia neoliberal, los avances de los pueblos y gobiernos de nuestra América van en contra objetivamente de los intereses de dominio absoluto del imperialismo. Demuestran con su ejemplo, contradictorio, complejo, con avances y retrocesos, que se pueden construir alternativas al neoliberalismo. El fracaso, visible para las grandes masas, de la estrategia neoliberal y el resquebrajamiento de su forma de acumulación, han provocado que las clases dominantes deban modificar su forma de expresión política para procurar el mantenimiento de su dominación y la defensa de sus intereses. Así vemos cómo en los países llamados «desarrollados» existe por un lado el ascenso de la llamada «nueva derecha», sustentada en las despolitización y fragmentación social sembrada durante la aplicación de la estrategia neoliberal; y por otro el maquillaje de la cúpula de gobierno de EEUU, con una sólo aparente apertura del yugo que el anterior presidente mantuvo a sangre y fuego. En nuestro continente las «soluciones» que tienen las clases dominantes, su estrategia ante el avance de la movilización y conciencia de los pueblos, son claramente visibles. La opción represiva está siempre presente. Lo demuestra el derrotado golpe de Estado en el caso de Venezuela, para no hablar de las amenazas en el caso paraguayo o ecuatoriano. Así como también el separatismo, para mantener el control de los recursos naturales, ante la incapacidad de derrotar al gobierno por otros medios como es el caso de Bolivia o como en su momento también lo intentaron en Venezuela. La última muestra de esta táctica represiva es el golpe de Estado en Honduras. Acción contra un presidente electo que intentan justificar los golpistas como una defensa de la Constitución. Nuestro pueblo tiene la triste experiencia de saber qué se esconde detrás de estas justificaciones. Los civiles y militares que dieron el golpe de Estado en el Uruguay utilizaron también la excusa de la «defensa de la Constitución, la Seguridad Nacional y la Patria» para reprimir al movimiento popular y defender los intereses de la oligarquía y el imperialismo. Saludamos la movilización de los pueblos y la acción de los gobiernos americanos que han aislado políticamente a los sectores golpistas. Obligaron incluso a que EEUU se ubique correctamente en este marco, demostración una vez más del cambio de correlación de fuerzas a nivel regional. Pero no hay que ser inocentes respecto de EEUU. De la misma forma que negocia una solución para el caso hondureño mantiene como embajador en ese país a Hugo Llorens, un especialista en terrorismo que era director de Asuntos Andinos del Consejo Nacional de Seguridad en el momento que se apoyó el golpe de Estado contra Chávez. Hay que recordar que en ese momento el subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos era Otto Reich, cuyo nombre figura entre los que apoyaron a los golpistas. Este formato represivo no es el único modo que tienen las clases dominantes para tratar de mantener su dominio. La otra opción es el «consenso social». Hemos visto primero en Europa y ahora en nuestro continente, cómo la derecha también ha sabido presentarse en un formato en donde se ubica al margen de la histórica división izquierda (cambio) – derecha (mantenimiento del status quo). Se generan nuevos dirigentes que aparecen como «al costado» (outsiders) de los viejos aparatos partidarios. En sus discursos tratan de ubicarse por fuera de la lucha de clases a la que niegan y tratan de mostrar como una concepción perimida. Los nuevos dirigentes no tienen problemas en ostentar su riqueza y se muestran como el ejemplo de las virtudes del modelo de enriquecimiento individual. Sus propuestas en general apuntan a temas como la seguridad, la familia, el empleo, las inversiones y los jóvenes. Se apoyan en la fragmentación social, el deterioro de la información y discusión política de la población, el control de los medios masivos de comunicación y los propios errores de los gobiernos progresistas. Un ejemplo cercano para ver y analizar es el proceso y resultado de las elecciones parlamentarias en la Argentina. En nuestro país el que se ha adaptado más a este modelo es Bordaberry (Pedro, como prefieren llamarlo), que aparece como el candidato joven y de renovación dentro de su partido. Lacalle, que de modo propagandístico toma los elementos de la «nueva derecha», no puede ocultar su pasado muy vinculado a la vieja derecha tradicional. Independientemente de estas diferencias formales, los resultados de las internas han colocado como los candidatos a Presidente de los llamados partidos tradicionales a los más claros exponentes del proyecto de la clase dominante. Los frenteamplistas hemos cometido el error de regalarles varios meses a nuestros adversarios. A partir de este sábado, en donde el Plenario Nacional definirá el vicepresidente que va a acompañar al compañero José Mujica, nuestro FA tendrá que salir ahora a recorrer cada uno de los lugares de nuestro país. Trabajo que habrá de ser encabezado por la fórmula presidencial, pero a la vez asumida por el conjunto de la estructura del FA, coalición y movimiento, que acompañará por tanto este pueblo a pueblo. Necesitamos ser capaces de difundir cada uno de los avances de nuestro gobierno, reconocer cuáles han sido nuestros errores y retrasos y realizar una difusión masiva de las propuestas concretas para seguir adelante. No se necesita inventar nada. Nuestro programa es el elaborado en el V Congreso «Zelmar Michelini» y sus conclusiones son patrimonio de cada uno de los frenteamplistas, que las tendrán como principal instrumento de campaña. Nuestra campaña será indispensablemente en ofensiva, para contraponer los dos proyectos de país que están en juego. Hemos demostrado que podemos gobernar y que los «cucos» sobre la falta de inversión extranjera, la inestabilidad laboral y la fuga de capitales, que la derecha utilizó contraponiéndose a nosotros en la elección pasada y que ahora vuelve a utilizar, no condicen con la realidad. En el caso de Lacalle no hay que perder oportunidad para hacer memoria sobre los resultados de su gobierno, entre otros: reducción y flexibilización laboral, desmantelamiento del aparato productivo (por ejemplo las textiles), casos de corrupción en todos los niveles de gobierno, y los etcéteras que bien sabemos. En octubre se define la continuidad del proceso de cambio o un retroceso histórico para los intereses de nuestro pueblo. Se trata de redoblar el esfuerzo, convencernos y convencer, para ganar en primera vuelta. La victoria necesita del granito de arena de cada uno de nosotros. Porque la acumulación de esos granitos hace dunas bien fuertes, capaces de detener olas sobre todo cuando cuentan con el viento popular organizado en la dirección correcta.

NUMEROLOGIA.

Ya hemos hablado sobre algunas cuestiones numéricas que tienen que ver con lo previo a las elecciones internas, es decir, con las predicciones de las encuestadoras y los politólogos, y de cuanto le erraron. Ahora trataremos de analizar los números disponibles luego de las elecciones, comparándolos (en lo posible) con el antecedente inmediatamente anterior (las internas del 2004).
PERDIMOS
El primer dato a tener en cuenta, es que en estas internas votó el 44% del electorado, mientras que en el 2004 lo hizo el 46% (en el 99 había sido del 54%). Lo real de estas cifras, es que el porcentaje de votantes ha ido bajando elección tras elección. Lo otro, es que la cantidad de candidatos no hace crecer la participación, sino que sucede exactamente lo contrario, al menos en lo que tiene que ver con el Frente Amplio, y esto se ve claramente con las siguientes cifras: en 2004 fuimos con un solo candidato (Tabaré Vázquez) y obtuvimos un 43,11% contra un 41,19% del Partido Nacional; en estas internas fuimos con tres candidatos, y obtuvimos un 41,1% contra el 46,1% del Partido Nacional.Si analizamos lista por lista, se pueden sacar otras conclusiones interesantes.
CRECIERON
Solo dos listas crecieron a nivel nacional respecto de la elección anterior, y ellas fueron la 2121 (que pasa de un 9% en 2004 a un 16,3%) y la 609. Si bien la 609 crece apenas un 0,4% hay que tener en cuenta que tuvo un desprendimiento previo (el CAP-L) que se llevó una cifra considerable de votos. Si sumamos los votos de la 609 y de la 7373 juntos, en realidad el crecimiento de ese espacio es importante, y pasa de un 33,1% en 2004 a un 41,1%.
BAJARON
Otras listas bajaron abruptamente su votación: la 90 (Partido Socialista), que pasa de un 17,64% en 2004 a un 11,1% ahora; la 99000 (Nuevo Espacio) pasa de un 6,86% en 2004 a un 5,3%; la 738 (Alianza Progresista), que pasa de un 8,7% en 2004 a un 5,1%, y la 77 (Vertiente Artiguista) que pasa del 7,7% de 2004 a un 3,8% en la actualidad.
EMPATAMOS
El caso de la 1001 es curioso, ya que prácticamente (en términos de porcentajes) queda igual. En las elecciones de 2004 se quedó con un 5,9% de los votos del Frente Amplio, y en estas últimas el porcentaje es del 5,92%.
CONCLUSIONES E INTERPRETACIONES
Las únicas listas que crecieron, son aquellas que el candidato que apoyaban era justamente el líder de su sector, esto es: la 2121 del Danilo Astori y la 609 de José Mujica. En el caso de las listas que apoyaron a Marcos Carámbula, la situación es diferente, ya que Marcos no pertenecía a ningún sector, pero el sector que lo apoyó (la VA) bajó su votación a la mitad. Asimismo, las listas que ya existían (no tomo en cuenta las listas que se crearon para esta interna porque no se pueden comparar con la elección anterior), y que ahora apoyaron a Danilo Astori (90, 738, y 99000) todas bajaron su votación respecto a las internas anteriores. Sin embargo, la única lista que ya existía previamente y que apoyó a Mujica (1001) ni creció ni decreció, mantuvo su votación.Mi interpretación es que la 2121 y la 609 crecieron, en base a ese electorado frenteamplista flotante, aquel que cambia su voto de elección en elección, en función de cuestiones circunstanciales. Solo en una pequeñísima medida estos dos sectores pueden haber obtenido el voto de aquellos militantes o votantes más comprometidos con los demás sectores del FA. Esto solo habría sucedido en casos en que estos militantes se hubiesen sentido totalmente defraudados por la opción tomada por su sector y encontraran una especie de voto castigo votando por otro sector, hecho que indudablemente sucedió pero en contados casos desde mi punto de vista.Si esto es así, y si el crecimiento de la 2121 y la 609 se explican por esa razón, ¿cómo se explica el decrecimiento de los demás sectores?La baja votación de los demás sectores, desde mi punto de vista se explica por la misma razón que la baja votación del Frente Amplio en su conjunto. Mi interpretación es que el grueso de los frenteamplistas estaba (y sigue estando, ahora más aún) desconforme y defraudado por la multiplicidad de candidaturas, puesto que eso era contrario a toda una tradición unitaria dentro del FA. Es más, también lo estábamos la mayoría de quienes fuimos de todas formas a votar, aún con nuestra disconformidad a cuestas. Muchos, además, estaban desconformes con el candidato por el que había optado su propio sector político, y hubieran preferido a otro. Este hecho atravesó a todos los sectores sin distinción. Algunos (para mi muy pocos) optaron por demostrar su disconformidad votando fuera de su propio partido, y eso es lo que ayuda a crecer (en pequeña medida) la votación tanto de la 2121 como de la 609 (más la 7373). Pero la gran mayoría de los que no estaban conformes con la multiplicidad de candidaturas, o no estaban conformes con la decisión de su sector político, optaron por manifestar esa disconformidad de la manera más natural que tenían de hacerlo: CON LA ABSTENCIÓN. Lisa y llanamente, ese frenteamplista, sectorizado o no, dijo: esto a mi no me interesa, no cuenten conmigo para esto. De ahí la relativa baja votación del Frente Amplio y la caída de la mayoría de sus sectores respecto de la interna anterior.
NUESTRA 1001
El caso de la 1001, es para ser analizado más detenidamente, puesto que ni creció ni bajó. De cualquier manera, creo que la 1001 no fue inmune a todos los factores que señalamos para los casos anteriores. Estamos seguros que la mayoría de los votantes de la 1001 estaban absolutamente defraudados y desmoralizados como la gran mayoría de los frenteamplistas por la existencia de múltiples candidaturas. Máxime si se tiene en cuenta la tradición unitaria y de defensa de la estructura orgánica del FA por parte de nuestra organización política. Y no nos vamos a hacer los distraídos. También somos conscientes de que muchos de nuestros votantes no estaban conformes con la decisión de nuestro Partido de apoyar al candidato que apoyó, y eso provocó sin dudas una sangría de votantes hacia otras listas (hacia las ya existentes, pero sobre todo hacia las nuevas). De todas formas, y pese a estas cosas que afectaron a todos los sectores, parecería que la 1001 supo remontar esas dificultades y resultó ser la menos afectada. ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo fue posible superar estas adversidades sin invertir prácticamente nada en publicidad? Todo un misterio que habrá que analizar dentro de nuestra propia orgánica.
COROLARIO
La disconformidad atravesó a todos los sectores políticos por igual. A unos más y a otros menos. Lo que parece claro, es que ese fastidio se manifestó en la forma que era más coherente: la abstención. El comunista que no estaba de acuerdo con lo que había decidido su partido, no fue a votar, el socialista que no estaba de acuerdo con lo que decidió su partido, no fue a votar, y así por todos los sectores del FA. Y algo más que está claro: el más afectado de todos fue el Frente Amplio como tal. Algo que habrá que tener en cuenta de aquí en más, porque lo que está en juego es la concepción de democracia a la interna del propio FA.

Recomponer nuestro espíritu y el fuego militante.

Por Diputado Doreen Javier Ibarra
Pasada la votación del 28 de junio es necesario superar el duelo que tenemos, por no haber logrado una mejor votación para el Frente Amplio y para Democracia Avanzada 1001. En el anterior artículo publicado en El Popular me refería a varios temas relacionados con el resultado electoral, entre ellos la baja participación ciudadana; la reticencia de un gran número de frenteamplistas para participar de esa contienda, por entender que debe ser resolución exclusiva del máximo organismo estatutario, como lo es el Congreso; y cierta subestimación, que estuvo presente en la contienda, al no tener en cuenta el poder, la decisión y los recursos que tenían y tienen las direcciones de los partidos tradicionales, para desarrollar una campaña feroz y mentirosa, a fin de recuperar el terreno perdido. La vida continúa y es necesario que rápidamente recompongamos nuestro espíritu y el fuego militante que nos ha caracterizado desde siempre. Seguir hacia adelante labrando el futuro, porque como lo he dicho en más de una oportunidad, tenemos reales y grandes posibilidades, en la medida que potenciemos todos los elementos objetivos que están a nuestro favor. Sigue siendo viable ganar las elecciones nacionales en la primera vuelta. Si bien el sábado 11, oficialmente quedará proclamada la fórmula a la Presidencia y a la Vicepresidencia por nuestro Frente Amplio, ya es un hecho que es MUJICA-ASTORI, quienes nos representarán en las próximas elecciones. Se con certeza, que muchos frenteamplistas al plantearse tres precandidaturas, se sintieron en una situación incómoda y de alguna manera se abstuvieron de militar al máximo de sus posibilidades, para evitar que se acentuaran discrepancias o aparecieran recelos que afectaran la fraternidad y la unidad de los frenteamplistas. Ahora estamos en otra etapa, tenemos el candidato en José Mujica y tendremos la fórmula en las próximas horas, que yo catalogo de imbatible y vencedora. Es necesario unificar las fuerzas, volcar toda nuestra energía para convencer a la mayoría de los compatriotas. Pero lo que es trascendente para nosotros es que tenemos un programa aprobado en el Congreso Zelmar Michellini, que contiene en general las pautas a aplicar en nuestro próximo gobierno. Asimismo, en las próximas semanas se culminará de redactar el documento, con los ejes programáticos principales, a desarrollar en la campaña electoral hacia octubre. Pero además, como siempre lo ha hecho la izquierda, tendremos que trabajar en forma conjunta, con los distintos sectores sociales con los cuales hemos coincidido en las propuestas de cambios. La sociedad sabe lo que hemos hecho, pero en particular, lo saben las organizaciones sociales, como las cooperativas; las instituciones productivas; las organizaciones defensoras de los derechos humanos y en especial los sindicatos nucleados en el PIT-CNT. Todos nos hemos informado de que el movimiento sindical está dispuesto a conservar y defender las conquistas obtenidas desde el 1º de marzo de 2005. El esclarecimiento que harán con sus movilizaciones, recorriendo el país y en las marchas anunciadas para el mes de agosto, será un invalorable aporte, que permitirá la confluencia natural de los objetivos que tiene la fuerza política de izquierda y el movimiento sindical. Todos esos elementos positivos potencian sin duda nuestras posibilidades, solo falta desarrollarlos confiados en la victoria. En esta instancia no debe quedar ni un solo frenteamplista sin movilizarse, acompañando las distintas actividades en todo el país o participando activamente en las movilizaciones de los sectores sociales. Debemos defender a ultranza a la mayoría del pueblo uruguayo, que se ha visto beneficiado con las reformas ya implementadas por el gobierno que preside el compañero Dr. Tabaré Vázquez. Ha llegado el momento de que aquellos compañeros que siempre estuvieron con nosotros, nucleados en Democracia Avanzada 1001, participen directamente en nuestra sub coalición. Una vez que se laudó por parte de la ciudadanía, el candidato a presidente del Frente Amplio, es una necesidad política, ideológica y ética unirnos para colaborar en el “avance en democracia” y a su vez obtener los mayores aportes posibles entre nosotros, escuchándonos y dialogando, para lograr más temprano que tarde la pública felicidad. El Frente Izquierda es un lugar de trabajo.

Entre la profundización de los cambios o la restauración neoliberal.

Por Rony Corbo
América Latina vive una hora de definiciones. El viraje a la izquierda de nuestro continente, iniciado a partir de la llegada de Hugo Chávez al gobierno venezolano en 1998 y seguido por victorias electorales en la mayoría de los países del continente, determinó una derrota aplastante de los discípulos de Friedman y los “Chicago Boys”. Los Estados Unidos, por acción conciente de pueblos y gobiernos, recibieron una aplastante derrota en 2005 en Mar del Plata, en sus intentos anexionistas de establecer una zona de libre comercio en A. Latina con el proyecto ALCA. El mapa político del continente se transformó abruptamente; es así como un obrero metalúrgico, un indio y hasta un cura progresista llegaron a la presidencia de Brasil, Bolivia y Paraguay respectivamente. En los ámbitos de debate de la izquierda latinoamericana, -sobre todo en el Foro de Sao Paulo-, comenzaron las caracterizaciones sobre la nueva etapa del continente con una euforia comprensible, ante décadas de neoliberalismo. Nosotros fuimos más cautos, tanto en establecer la composición social de los gobiernos “progresistas” y los cambios a emprender, como en el accionar del imperialismo en alianza con las clases dominantes nacionales, en su búsqueda por recuperar los espacios perdidos; es así que caracterizábamos la situación de América Latina como una lucha por la hegemonía de los sectores que apuntaban a profundizar los cambios y la reacción restauradora de quienes perdieron los gobiernos, pero detentaban en muchos casos el poder. En este cuadro continental analizamos los últimos hechos políticos ocurridos en nuestro continente, que creemos avalan nuestro análisis.
1.- En Panamá, Ricardo Martinelli, político de derecha asumió la primera magistratura de la República después de haber ganado las elecciones. Reemplazó a Martín Torrijos, hijo del general Omar Torrijos, responsable de la Internacional Socialista en la región. A pesar del alto respaldo del presidente - 60% de aprobación- la realidad demostró que los análisis mecanicistas que trasladaban la influencia del gobierno a lo partidario eran erróneos; la victoria de la derecha fue aplastante. Otra enseñanza de lo ocurrido en Panamá, es que quien gobierna en el marco de los condicionamientos de los organismos financieros internacionales, aplicando clásicas recetas de derecha aunque simbólicamente se ubiquen en la izquierda, son castigados por el propio pueblo y permiten que la derecha retorne rápidamente al gobierno. 2.- En América Central, más precisamente Honduras, se re-edita una práctica que se consideraba por algunos sectores de izquierda New Age, sepultada por la historia: los golpes de Estado. En Honduras, las fuerzas opositoras al Presidente constitucional Manuel Zelaya, utilizaron a las Fuerzas Armadas para derrocar al presidente constitucional. Fue un clásico golpe militar auspiciado por la derecha política, aplicando las enseñanzas de los manuales aprendidos en la Escuela de las Américas y de la CIA. No hay casualidades, ni hechos aislados, esto responde a políticas impuestas para asegurar los intereses hegemónicos, políticos y económicos de los oligarcas hondureños, con participación norteamericana. Esto demuestra que dichos sectores aplicarán cualquier método para enfrentar a quienes intenten cuestionar su poder, incluido el uso de la fuerza. Lo de Honduras es un llamado de alerta; los golpes militares vuelven a aparecer en el horizonte de nuestro continente. En Honduras se está definiendo el nuevo estado de la correlación de fuerzas entre los pueblos y las burguesías dominantes, de ahí la coalición de las oligarquías latinoamericanas agrupados en la Fundación para la Libertad de Vargas Llosa, con los golpistas hondureños. Es urgente que los pueblos de América Latina y el mundo se pronuncien con fuerza contra el golpe de Estado en Honduras. Es una amenaza para todo el continente, un intento de volver a implantar la doctrina de seguridad nacional y el intervencionismo de EE.UU. en países de la región. A diez días del Golpe de Estado, resulta muy interesante observar que las posiciones del ALBA y las declaraciones del presidente Chávez y de los otros líderes de la rebelde América Latina -con Fidel muy activo y comandando las acciones-, son compartidas y apoyadas por la Asamblea General de la ONU (192 países), el Movimiento de Países No Alineados (118 países), la OEA, la Unión Europea, la Unión Africana, la Asociación de Estados del Caribe, el Grupo de Río entre otras muchas. Es la primera vez en la historia en que se produce tal consenso mundial en torno a una causa popular de nuestra América. 3.- Sobre las elecciones en México y Argentina. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México durante casi la totalidad del siglo XX, obtuvo el domingo una rotunda victoria en las legislativas de México. El PRI ganó en 19 de los 32 estados de México, según los últimos datos dados a conocer por las autoridades. Proyecciones electorales realizadas por algunos especialistas apuntan a que el PRI pasaría de tener 106 escaños en la Cámara de Diputados, a ocupar unos 243 de un total de 500, lo que sumado a su aliado del Partido Verde, le da la mayoría en la cámara baja. El socialdemócrata PRD fue el gran derrotado, perdiendo un importante numero de escaños parlamentarios; el resto de la izquierda como el PT y Convergencia, votaron en un 6% aproximadamente. Vemos en México -después de lo que fue el despojo a la victoria en las urnas de López Obrador y la imposición mediante el fraude de Calderón-, que la “alternancia” se practica entre las fuerzas de derecha, quienes defienden los mismos intereses y se alternan en el gobierno; solo llegar al gobierno y profundizar los procesos, es el camino para disputarle a la derecha el poder. Lo de México comprueba, además, que la fragmentación de la izquierda y las disputas electorales internas, nos fragmentan, nos exponen y los pueblos cobran esos errores. En Argentina también se realizaron elecciones para renovar la mitad del Congreso y un tercio de los senadores; la derecha convirtió dichas elecciones en un verdadero plebiscito acerca de la aprobación del gobierno de la presidenta Cristina Fernández y el liderazgo de su esposo el expresidente Néstor Kirchner . El resultado fue bastante negativo para el gobierno argentino, no sólo perdió la holgada mayoría en el Parlamento, sino que el propio expresidente Kirchner se vio obligado, por la realidad política de los resultados electorales, a renunciar al liderazgo del peronismo. No hay dudas de que el peronismo se desplaza hacia sectores de la nueva derecha empresarial y la otra fuerza política que vuelve a emerger es la Unión Cívica Radical a quienes daban por extinguida. El proceso argentino también deja la enseñanza de que la fragmentación de la izquierda favorece la reestructuración neoliberal. En nuestro país se realizaron las internas de todos los partidos políticos y el Partido Nacional obtuvo sorpresivamente más votos que el Frente Amplio. La enseñanza en nuestro caso, es que desmiente la tesis de que las elecciones internas nos favorecen, la praxis sepulta esa idea. Se demuestra además, la opinión de nuestro Partido de que los frenteamplistas resolvemos en las instancias orgánicas y quedan avaladas –a pesar del histerismo de algunos- las resoluciones más importantes del V Congreso Extraordinario Zelmar Michelini, con la elección de José Mújica como candidato presidencial de nuestra fuerza política. Estamos en un cruce de caminos; el destino de nuestro continente se define entre la profundización de los cambios construyendo una “democracia avanzada” rumbo al socialismo o la restauración neoliberal. No hay lugar para terceras vías.

Ahora a anular la ley caduca.

La mirada obtusa del empresariado nacional.

Por Pablo Khalil
Desde hace más de dos años se encuentra a estudio del Parlamento un proyecto de ley sobre negociación colectiva elevado por el Poder Ejecutivo. En él se regulan dos ámbitos: de un lado, la negociación colectiva por sector de actividad, modificando al régimen de Consejos de Salarios y de otro lado la negociación colectiva en sentido estricto o negociación colectiva bipartita. Esta puede darse a su vez a nivel de sector de actividad o a nivel de empresa. Sobre que sea bipartita como regla general o pueda ser también tripartita se han manifestado diferencias de opinión. Frente a una solicitud de los empresarios, el gobierno descartó que las negociaciones sean siempre bipartitas, es decir sin el gobierno de por medio. Las criticas de los empresarios son fundamentalmente sobre algunos artículos de la ley afirmando en algunos lados que sí quieren una ley de negociación colectiva y en otros lados que sea el mercado el que regule la negociación, léase si voy a la OIT digo lo primero y en Uruguay digo lo segundo. Depende de lo que me conviene. Según un artículo publicado hace un tiempo en el diario El País, Santiago Pérez del Castillo, abogado laboralista y ex ministro de trabajo de Sanguinetti en su segunda presidencia, dice en referencia al planteo de los empresarios que él asesora que «En primer lugar el artículo 14 hace referencia a los sujetos que intervienen en la negociación bipartita: un empleador, un grupo de empleadores, una organización o varias organizaciones de empleadores, y una o varias organizaciones representativas de trabajadores. Sobre este aspecto nos parece oportuno recordar que la legitimación para actuar como entidad pactante en un convenio colectivo es tema de eventuales fricciones. Es por eso que se ha configurado desde hace muchos años el concepto de «organización representativa»: es aquel sindicato que está legitimado para actuar en nombre del colectivo de personas cuya representación invoca. En esto el proyecto recoge un concepto muy arraigado en el derecho comparado pero no le concede todas las consecuencias que tiene. Si se considera que el convenio tendrá efectos sobre todos, es lógico que pueda pretenderse un control sobre la entidad que dice representarlos. Pero ese control debería tenerlo el Ministerio de Trabajo, no la central sindical que es lo que podría pasar ahora. Y ese control debería tener pautas señaladas legalmente para determinar si la organización que exista es representativa (2). En segundo lugar, también resulta criticable el artículo 14 en la solución que da al problema de los sujetos negociadores del convenio de empresa cuando no hay sindicato de ese ámbito. El proyecto indica que en ese supuesto negocia el sindicato de rama. Dice textualmente: «en la negociación colectiva de empresa, cuando no exista organización de los trabajadores, la legitimación para negociar recaerá en la organización más representativa de nivel superior». Pongamos por ejemplo el sindicato de comercio. Si un tienda no está organizada y se reprime a un trabajador y se lo echa o no se pagan los haberes correspondientes o existe acoso sexual en la empresa, el sindicato madre no podrá representar a sus trabajadores ni negociar por ellos. Si se le hacen los cambios que quieren las cámaras empresariales al proyecto no podrá un sindicato negociar en los consejos de salario y los acuerdos se harán por empresa o de trabajador a trabajador. Dice más adelante del Castillo..... «Este no es un punto menor: concederle legitimación a la entidad superior es una forma de centralizar la negociación colectiva, y es una manera de dar solución incorrecta a una cuestión importante: la organización superior puede ser efectivamente representativa y fuerte a nivel de rama, pero no tallar a nivel de una empresa. La inexistencia de organización laboral dentro de una empresa no significa que en la misma no exista un diálogo, no existan delegados, no exista una relación colectiva, no existan líderes naturales con quienes hay que negociar en primer lugar. » Más claro imposible La propuesta de del Castillo se basa nuevamente a crear organizaciones amarillas. Es un ataque a la representatividad de la organización sindical y de la propia central. Parece que como bien ha planteado Lacalle la mejor negociación colectiva es la que no existe. Un documento que resume la posición de los empleadores hacia la iniciativa, cuestiona que si bien la norma apunta a regular la negociación colectiva y el conflicto», eso no incluye a los gremios, generando un desequilibrio en la relación tripartita. El empresario no quiere negociar, no quiere ley y piensa que ceder un palmo a sus reivindicaciones. Esto demuestra una vez mas la cabeza paleolítica de lo empresarios uruguayos. En el mundo desarrollado ,mismo en la cuna del capitalismo la negociación colectiva es ley y los sindicatos madre negocian por todos los trabajadores. La realidad es que la ley de negociación colectiva crea la obligación de negociar, de dialogar y de resolver, participando siempre como garante el Estado de la negociación entre patrones y trabajadores sobre temas como la seguridad laboral que hoy no se discute en ningún ámbito. Las conquistas, y los avances salariales y de condiciones de trabajo seguiran siendo resorte de la lucha de los trabajadores y su organización, pero esa es otra historia.

Europa, ¡vuelve la derecha! Por Frei Betto.

Los electores de 27 países que componen la Unión Europea eligieron el 7 de junio a los diputados del Parlamento europeo, cuya sede está en Estrasburgo, Francia. Fue alto el nivel de abstención: 57,06% de los electores prefirieron no presentarse a las urnas. Se comprueba así la progresiva despolitización de esa sociedad en la que las personas están más interesadas en adquirir un auto nuevo que en conquistar derechos sociales. En Europa el consumismo venció al comunismo. De los 763 escaños del Parlamento europeo, 263 pasan a ser ocupados por los partidos conservadores. Sin contar a los diputados británicos, checos y polacos, que forman en cierto sentido la bancada de los euroescépticos, y siempre votan con la derecha. Los socialistas (léase los socialdemócratas) tenían 217 escaños, quedando ahora con 161 solamente. Los ambientalistas ampliaron su bancada de 43 a 52 escaños, liderados por el exlíder estudiantil francés (mayo del 68) Daniel Cohn- Bendit. En la bancada francesa de euroecologistas figura José Bové, líder campesino que, años atrás, participó en actividades del MST de Brasil. Los conservadores obtuvieron una significativa victoria en los siguientes países: Reino Unido, Irlanda, Holanda, Austria, Portugal, Francia, Eslovenia, Italia, Hungría, Luxemburgo, Chipre, Bulgaria, Chequia, Polonia, Lituania, Finlandia, Alemania y España (donde el Partido Popular, de derechas, obtuvo el 42.2% de los votos, y el PSOE, socialista, el 38.5%). Los socialistas vencieron en Dinamarca, Suecia, Malta, Grecia, Rumania y Eslovaquia. A medio camino quedaron Bélgica, Letonia y Estonia. Este resultado confirma el compás de espera a la pretensión de Turquía de integrar la Unión Europea. En el meollo de esa derechización de la política europea está el antiterrorismo, con fuertes connotaciones antiislámicas. La Europa ‘cristiana’ promueve, a semejanza de los Reyes Católicos de la España del siglo 15, una nueva marginación de quien no reza según su Credo. Vencido el ateísmo (lea: el comunismo) llegó la hora de rechazar el islamismo en nombre de una ‘civilización cristiana’ que ostenta, como uno de sus líderes, un primer ministro italiano septuagenario que engatusa a muchachitas de 16 y promueve, en su casa de la playa, fiestas en trajes de Adán… La gran baza electoral de la derecha fue la crisis financiera. En los años 30, como consecuencia de la bancarrota de la Bolsa de Nueva York (1929), el capitalismo pasó por la crisis de adolescencia que llevó a Europa al antifascismo y como consecuencia a la guerra que causó 50 millones de muertos. En su actual crisis senil el péndulo de la historia europea repite el mismo movimiento. La diferencia reside en los objetivos. Esta vez no son los judíos sino los inmigrantes, sobre todo árabes y africanos. El creciente desempleo todavía no quita puestos de trabajo de los europeos sino de los extranjeros que buscan sobrevivir allí. Gobiernos como el español ofrecen al inmigrante interesado en retornar a su país de origen el pasaje, gastos de viaje e incluso una ayuda equivalente a US$ 550. El resultado de estas elecciones confirma la carencia de una izquierda europea. Ella se descalabró con el muro de Berlín, trató de resistir al naufragio agarrándose a frágiles boyas como Miterrand, Zapatero y D’Alema y ahora obtiene ridículos índices de aprobación. Pero nadie ignora que fue ella quien salvó a Europa del nazifascismo. Las tropas aliadas tuvieron éxito porque, de un lado, la Unión Soviética hizo recular a Hitler y, por el otro, la Resistencia clandestina minó la moral de los invasores.¿Por qué falló la izquierda en Europa? Entre varias hipótesis, por la dificultad de entender que ya la clase obrera no es la misma de la primera mitad del siglo 20. Y hay una nueva agenda que la izquierda, de entrada, encaró con prejuicios: ecología, sustentabilidad, relaciones de géneros, ecoeconomía solidaria, etc. La religión, tan inserta en la conciencia popular, también sufrió discriminación. Rehén de conceptos teóricos académicos, la izquierda europea no reconoció ni mantuvo vínculos con los nuevos sujetos históricos: inmigrantes, desempleados, ‘minorías’ excluidas y amplios sectores de la clase media desamparados por el fin del Estado de bienestar social y el advenimiento del neoliberalismo. No son las teorías de Marx (por cierto que “El capital” es hoy uno de los libros más vendidos en Europa) las que justifican a la izquierda sino los cuatro mil millones de personas que sobreviven por debajo de la línea de la pobreza. Para ellas el capitalismo ya nació fracasado. Sólo les queda buscar el otro mundo posible. Pero… ¿con qué ropaje? ¿Con qué fuerza política capaz de transformar el desaliento y la indignación en movilización y proyecto de futuro?